Por los 16 números que integraron esa
publicación —hasta su desaparición en
1991— desfilaron autores de amplia trayectoria, como José Altamirano,
Daniel Barbieri
(seudónimo del propio Daniel
Croci), Eduardo Carletti,
Tarik Carson,
Fernando J. Cots, Marcelo
Dos Santos, Sergio Gaut
vel Hartman y José
Manuel
López, entre muchos otros.
Algunos de ellos tuvieron su debut en la revista y varios de
los
cuentos y novelas publicados en ella fueron merecedores de diversos
premios.
En mayo de 2006, Santiago
Enrique Oviedo, último director
de Nuevomundo, decidió retornar al viejo
espíritu de la revista y en junio apareció el
primer número de NM, aprovechando las
ventajas de Internet y conservando las características de la
edición tradicional.
Así, la publicación puede ser
leída en línea o se la puede descargar para
imprimirla, en un documento PDF que presenta la imposición
convencional de los pliegos. Dadas esas circunstancias, se
optó por generar un producto de distribución
gratuita, ya que su fin es la máxima difusión de
la nueva literatura fantástica hispanoamericana.
Gracias al correo electrónico es posible mantener
un contacto más fluido con los colaboradores (cosa antes
impensable por los medios tradicionales) y la presencia en la Red
permite llegar a lectores que antes se veían sujetos a las
vicisitudes de los envíos por correo de un ejemplar impreso.
Pensada inicialmente como semestral, a partir del nº
3 se convirtió en trimestral, con el compromiso de seguir
buscando
nuevos artistas. El objetivo es incluir creadores que no
sólo
representen la producción de los distintos países
hispanoparlantes, sino también a las distintas regiones o
provincias de cada uno de esos Estados, en busca de un federalismo
tanto interno como externo.
En el
nº 4, Bárbara Din
reelaboró el isologo original y pasó a ser
responsable del arte de tapa. Esta joven y talentosa artista
plástica, apasionada por los fractales, es
también artesana, diseñadora de interiores y
aficionada a la
fotografía. Colabora con la revista sin descuidar sus
propios sitios, como su blog
personal (Bárbara
Din).
Su aporte es la muestra más visible de la ayuda que
muchos
otros le prestan de modo anónimo a este proyecto, ya sea por
la
difusión del medio, por acercar a potenciales nuevos
colaboradores o en centenares de maneras distintas. Junto con los
lectores, todos ellos son merecedores del mayor reconocimiento.
Los derechos del material publicado en NM
quedan en poder de sus autores, y es por eso que tanto en la
versión en línea como en el documento PDF no se
permite la copia del texto al portapapeles. Esos autores
también son acreedores de una mención especial,
por su participación desinteresada, pues todas las
colaboraciones son ad honórem. Sin ellos, la revista no
sería posible.
Los creadores hispanoparlantes de terror, fantasía
y ciencia ficción —escritores, historietistas,
ilustradores— quedan invitados para participar en este
emprendimiento. Pueden enviar sus trabajos a NM,
en formato OpenOffice, RTF o Word (en el caso de textos) y GIF o JPG
(en el caso de historietas o dibujos).